A Osmín Hernández lo llaman el entrenador más psicótico del planeta. ¿Por qué? Porque es todo un sargento a la hora del entrenamiento.
Sus tres reglas son, tal cual como el las dice son:
- NO HAY SEXO
- La CALLE ES TU GIMNASIO
- SÓLO PODRÁS COMER PESCADO, AGUA Y ENSALADA
El “método Osmin” rompe con todos los esquemas establecidos en cuanto a principios físicos, fisiológicos y de seguridad:
No se tiene en cuenta las individualidades del sujeto. Se debe aplicar de forma específica al entrenado una forma de actividad física que garantice en todo momento su integridad y su salud. Hay muchas formas de entrenar en la calle, y todas ellas son perfectas para el desarrollo de la capacidad física, pero todas cumplen una serie de requisitos en cuanto a seguridad.
La alimentación debe ser rica y variada, sin eliminar ningún alimento fundamental de la dieta. En consecuencia se podrían producir problemas graves de malnutrición que pueden derivar en distintas enfermedades.
La motivación es fundamental en todo entrenamiento, pero el respeto a la persona lo es aún más. En el programa el protagonista levanta la voz constantemente y se dirige a la persona, en ocasiones, de forma despreciable.
No se trata de imponer, se trata de reeducar. Una persona con algo de peso probablemente pueda superarlo simplemente enseñándole a llevar una mejor rutina diaria en la que predomine el ejercicio físico y una buena alimentación.




